Un lomo limpio. En este caso pesaba 1.800 grs.
Un poco menos de sal marina: 1500 grs. A ser posible la sal que sea lo más natural posible, fuera los antiaglomerantes.
2 claras de huevo.
** La sal que normalmente utilizo en la cocina procede de aquí , toda una maravilla de la Naturaleza.
Cómo lo haremos:
Precalentamos el horno a 250º. Ya que al abrir la puerta para introducir el lomo perderá temperatura.
En una bandeja apta para horno, hacemos una cama de un dedo de grosor de sal gorda.
Colocamos el lomo encima, si queremos añadirle pimienta, orégano, tomillo, romero, pimentón o alguna especia, será el momento.
Batimos las dos claras de huevo y se la añadimos al resto de la sal, que se humedecerá levemente y nos resultará más fácil cubrir de esta forma el lomo, sobre todo por los bordes y los extremos, es por donde nos puede dar un poco la lata.
Presionamos bien con las manos para ver que se haya quedado envuelto en la sal y lo llevamos al horno.
Colocamos la bandeja a media altura, calor arriba y abajo y ahora lo regulamos a 200º.
Calculamos unos 45 minutos por kilo de lomo, pero en realidad, cuando veamos que la sal está resquebrajada, podemos sacar el lomo.
Veremos en algunos casos, que el lomo ha menguado del tamaño original y que la cama se le ha quedado un poco grande, es normal, la carne pierde agua durante el asado.
Y ya sólo nos queda retirarle la sal, esperar a que esté frío y consumirlo como más nos guste, siempre hago para que sobre, porque los bocadillos están de miedo
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